Margarita DittbornLa pérdida es un modo de reafirmar, más bien completar algo que se ha poseído. Sin embargo, esta afirmación puede en su momento parecer tan implacable como la belleza que rodea el dolor mientras se padece. Sin afán de declararse pesimista se puede reconocer que, al igual que éste nos induce a buscar paliativos que logren tranquilizarnos, el luto producido por una pérdida amorosa transfiere nuestra líbido hacia otros objetos que incomprensiblemente, casi desesperadamente, son necesitados...aún guardo los apuntes de clases, las pruebas, la sonrisa y una mirada encubierta.