
lunes, 6 de octubre de 2008
domingo, 5 de octubre de 2008
jueves, 11 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
Historia del rostro II

“Entonces, cuando me siento observado por el objetivo, todo cambia: me constituyo en el acto de posar, me fabrico instantáneamente otro cuerpo, me transformo por adelantado en imagen (…) es yo lo que no coincide con mi imagen; pues es la imagen la que es pesada, inmóvil, obstinada (…) y yo soy quien, soy dividido, disperso (…) Pues la fotografía es el advenimiento de yo mismo como otro; una disociación ladina de la conciencia de la identidad (…) representa ese momento tan sutil en que, a decir verdad, no soy ni sujeto ni objeto, sino más bien un sujeto que se siente devenir objeto; vivo entonces una microexperiencia de la muerte (del paréntesis): me convierto verdaderamente en espectro.” (R. Barthes)
domingo, 31 de agosto de 2008
Cuando pienso en escribir se me viene de manera inmediata la necesidad de un cuarto propio, el emplazamiento necesario para dialogar con el silencio, para escupir papeles, para darte vuelta la piel sin que nadie lo note y poder llorar calladita…ese dolor antiguo que guardo entre los libros…porque sé que no escapará de los versos de Alejandra, de la sombra de Dante, del polvo de Milton. Porque sé que entre cuatro paredes podemos atesorar la dicha de escribir a 4, a 6 a 9 manos.
Recuerdo una mañana, entraba el sol por las rejillas de la persiana, en el escritorio papeles, machas de tinta y una vieja máquina de escribir Olivetti de color celeste…Una Maravilla, mientras la vida de los otros transcurría con la trivialidad de todas la mañanas, con los gritos de todas las mañanas …yo intentaba que Brahms hiciera la diferencia, que las danzas húngaras me sacaran de la realidad de ellos , que bajara el tono de las voces…para que pudieran entrar en mi todos los cuchillos que me escribirían por dentro.
A veces tengo la sensación que los no lugares seguirán siendo mi residencia, necesito tiempo necesito encontrar el cuarto propio del que alguna vez habló Virginia, el mismo cuarto en donde hice desaparecer a toda mi familia.
Recuerdo una mañana, entraba el sol por las rejillas de la persiana, en el escritorio papeles, machas de tinta y una vieja máquina de escribir Olivetti de color celeste…Una Maravilla, mientras la vida de los otros transcurría con la trivialidad de todas la mañanas, con los gritos de todas las mañanas …yo intentaba que Brahms hiciera la diferencia, que las danzas húngaras me sacaran de la realidad de ellos , que bajara el tono de las voces…para que pudieran entrar en mi todos los cuchillos que me escribirían por dentro.
A veces tengo la sensación que los no lugares seguirán siendo mi residencia, necesito tiempo necesito encontrar el cuarto propio del que alguna vez habló Virginia, el mismo cuarto en donde hice desaparecer a toda mi familia.
Priscila Oses
jueves, 21 de agosto de 2008
Es extraño volver y no encontrar a nadie o que nadie te encuentre a ti ... la promesa...la revelación ... el centro de mesa -que era adornado por todos-, el florero barroco lleno de flores siemprevivas, como las que dejo de vez en cuando en el nicho de mi abuela.
A veces el tiempo destiñe los colores, las personas se desdibujan y estos medios nos permiten perdernos en la pantalla de una manera menos dolorosa.
domingo, 10 de agosto de 2008
Mientras comienza a escucharse el fragmento musical que retorna una y otra vez a lo largo de la trama, el adagieto de la 5ta. Sinfonía de Mahler, el músico Gustav von Aschenbach, en el instante postrero y definitivo de su existencia, a orillas del mar, estira la mano vanamente para intentar alcanzar lo que se ha constituído en el objeto de su deseo, el adolescente Tadzio; el maquillaje de su rostro con el que buscaba recuperar de una manera ilusoria y patética la juventud y la belleza que Tadzio le evoca, se ha ido deshaciendo para convertirse en una máscara horrenda y grotesca, una verdadera máscara mortuoria. Así, ante el gesto impotente del músico, Tadzio se va alejando mar adentro hacia la inmensidad sin límites, señalando con el brazo extendido un horizonte inaccesible; quizá su ademán indique que de ese mismo mar surgió, como Venus de la espuma marina, a modo de fugaz encarnación de un fundamento imposible de revelársenos, enigma de la belleza que hace vivir y crear pero que también arrastra a la muerte cuando no podemos evitar insistir en el vano intento de penetrar en su misterio.
sábado, 9 de agosto de 2008
martes, 5 de agosto de 2008
A 30 AÑOS DE LA N.N.

Cinco serán las jornadas de análisis y reflexión crítica que articularán el Seminario “Juan Luis Martínez; a 30 años de la Nueva Novela” que llevarán adelante conjuntamente y a partir del 8 de agosto el Centro Cultural La Sebastiana de la Fundación Pablo Neruda y la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha. El objetivo, proponer un homenaje al destacado artista visual y poeta y a sus postulados estéticos.
Específicamente, el Seminario surge al celebrarse tres décadas de la publicación de la obra “La Nueva Novela”, considerada una pieza fundamental en la poesía vanguardista chilena. Al respecto, Memoria Chilena explica que “el lector asiste a un verdadero compendio de citas, reales y ficticias, que van construyendo el juego de espejos en que termina convirtiéndose el texto, articulado además con un cuidadoso diseño que integra el elemento gráfico y objetual como un elemento más del discurso lingüístico-literario del autor. Juego de espejos y confusiones que, como dice Cristóbal Johannon, vincula la obra de Martínez con la de Lewis Carroll, una de sus citas recurrentes: “en ambos (…) el lector se mueve a saltos por zonas impredecibles, a través de un caos bien administrado que oculta sus reglas volviéndolas una paradoja”.
Las actividades que forman parte del espacio artístico se inaugurarán el 8 de agosto, a las 12 horas, en La Sebastiana, con una exposición homenaje que presentará obras de Claudia Cataldo, Nancy Gewölb, Cecilia Vicuña, José Basso, Arturo Duclos, Mario “Paté” Ibarra, Michael Jones, Jorge Martínez, Juan Luis Martínez, Víctor Maturana, Carlos Montes de Oca, Ariel Pereira y Edwin Rojas.
El jueves 21 de agosto, en tanto, a las 19 horas, se exhibirá el documental de Tevo Díaz “Señales de ruta” para posteriormente dar paso a un diálogo íntimo y conversación sobre Juan Luis Martínez en el que expondrán Carmen Berenguer, Eliana Rodríguez, José Basso, Sergio Madrid, Marcelo Novoa y Raúl Zurita. El moderador será el académico Eduardo Correa.
El viernes 22 de agosto, a las 19 horas, se abordará “La obra de Juan Luis Martínez”, a cargo de: David Miralles, “La Nueva Novela”; Felipe Cussen, “La poesía chilena”; Sergio Madrid, “Poemas del otro”, y Hugo Rivera Scout, quien se referirá a la obra plástica. El moderador será el académico Marco Muñoz.
A las 19 horas del jueves 28 de agosto –y también en el espacio cultural La Sebastiana- se propondrá una jornada de impresiones de lectura respecto de la obra del vanguardista creador, donde participarán Elvira Hernández, Soledad Fariña, Matías Ayala, Daniel Hidalgo y Jorge Polanco. Modera esta actividad Sergio Muñoz.
El viernes 29 de agosto, a las 19 horas, se llevará adelante la mesa redonda denominada “Juan Luis Martínez; a 30 años de la Nueva Novela”, cuyos expositores centrales serán Carla Cordua, Eduardo Correa, Sergio Madrid, José de Nordenflycht y Jaime Valdivieso.
domingo, 3 de agosto de 2008
Como lágrimas en la lluvia
Tras haber leído el texto que, hace uno días, una amiga publicó en su blog ... tuve la sensación presente de esas viejas historias que fueron una gran herida, que desparramaron sangre, penas y plaquetas por toda la ciudad.
Un día, entre historias de hombres amados que murieron despedazándose en los acantilados, heridas que me seguían toda la jornada, noches limpias a fuerza de llantos...tuve la facultad de ver, a través de mis párpados y vi cómo un hombre golpeaba a su hijo,vi el cadáver de 300 ratas en un alcatarillado, vi por cinco segundos un hombre cayendo por el edificio más grande de la ciudad, vi todos los escupos en todas las veredas, miré a una mujer que pasaba frente a mi y vi que en su espalda cargaba cuatro muertos, vi a miles de pájaros muertos sobre sus nidos, un hombre que enterraba una semilla todos los días.
Sin embargo, "todos esos momentos se perderán, como lágrimas...en la lluvia" (Blade Runner)
¿Quién recuerda aquel pasaje de Rayuela?
"Vos sos como un testigo, sos el que va al museo y mira los cuadros. Quiero decir que los cuadros están ahí y vos en el museo, cerca y lejos al mismo tiempo. Yo soy un cuadro. Rocamadour es un cuadro. Etienne es un cuadro, esta pieza es un cuadro. Vos creés que estás en esta pieza pero no estás. Vos estás mirando la pieza, no estás en la pieza"
Cerca y lejos. Cerca y lejos fue como encontré a todos estos muertos a mi lado, los golpes desdendientes de un gran golpe, pude ver sus vidas en un solo cadáver.
La humanidad tiene tantas caras como tristezas pueden habitar un cuerpo.
Tras haber leído el texto que, hace uno días, una amiga publicó en su blog ... tuve la sensación presente de esas viejas historias que fueron una gran herida, que desparramaron sangre, penas y plaquetas por toda la ciudad.
Un día, entre historias de hombres amados que murieron despedazándose en los acantilados, heridas que me seguían toda la jornada, noches limpias a fuerza de llantos...tuve la facultad de ver, a través de mis párpados y vi cómo un hombre golpeaba a su hijo,vi el cadáver de 300 ratas en un alcatarillado, vi por cinco segundos un hombre cayendo por el edificio más grande de la ciudad, vi todos los escupos en todas las veredas, miré a una mujer que pasaba frente a mi y vi que en su espalda cargaba cuatro muertos, vi a miles de pájaros muertos sobre sus nidos, un hombre que enterraba una semilla todos los días.
Sin embargo, "todos esos momentos se perderán, como lágrimas...en la lluvia" (Blade Runner)
¿Quién recuerda aquel pasaje de Rayuela?
"Vos sos como un testigo, sos el que va al museo y mira los cuadros. Quiero decir que los cuadros están ahí y vos en el museo, cerca y lejos al mismo tiempo. Yo soy un cuadro. Rocamadour es un cuadro. Etienne es un cuadro, esta pieza es un cuadro. Vos creés que estás en esta pieza pero no estás. Vos estás mirando la pieza, no estás en la pieza"
Cerca y lejos. Cerca y lejos fue como encontré a todos estos muertos a mi lado, los golpes desdendientes de un gran golpe, pude ver sus vidas en un solo cadáver.
La humanidad tiene tantas caras como tristezas pueden habitar un cuerpo.
domingo, 27 de julio de 2008
Las muchachas de Biarritz
Nancy Gewolb Las Muchachas de Biarritz
Edición del Gobierno Regional de Valparaíso (2002)
El viaje como conocimiento es, asomarse a las cosas abriendo una ventana en la dura corteza del mundo recibido, o incluso, salir hacia ellas, abriendo una puerta, para penetrarlas. Así, pues, el conocer es como un desplazamiento, un tránsito desde la esfera cotidiana o la fisonomía superficial de las cosas, hacia esas otras esferas o dimensiones más internas de lo que nos circunda. Es el caso de Las Muchachas de Biarritz, poemario que se construye como un mosaico de citas, una cartografía a partir del espacio del espacio: La Página.

Nancy Gewolb, proveniente del campo de las artes visuales, nos propone un recorrido paisajístico, no como cuadro de naturaleza, sino como cuadro de acontecimientos respecto de la historia -acompañado de un proceso de simbolización - y del territorio, a partir del objeto hallado: la fotografía de tres muchachas caminando por las calles de Biarritz (Barcelona 1925).
Teniendo en cuenta que la fotografía tiende a revelar cierta persistencia de la especie, el texto se nos presenta como una trama que va hilando diferentes sentidos, distintos recorridos “la vuelta más alta / precedida / por la más baja” hasta formar una tela de araña, la cual termina siendo un mapa que si lo miramos con cierta cercanía, nos cuesta descifrar, cómo del comienzo llegamos al final “los extremos incrustados / la cuerda cortada y después anudada / la espina sobre la letra”. Este tránsito recupera el álbum de familia fuertemente marcado por la presencia de la madre como autoridad, como refugio, como testigo, como animal, como un resto que permanece intacto a lo largo de todo el libro. Muerta o viva (da lo mismo), situada en una esfera fuera del tiempo, la abuela Raiza “judía errante / parca en palabras / sigue siendo / aunque vieja / y vencida capaz de arrastrar / su cruz”, la madre Naomí “rendida por el sueño / con miedo a envejecer / a transformarse / en mueble / o persona común / habla sin parar”, la hija Tamara “ella / como nadie / sabe causar sufrimiento.......el gozo total / y el maleficio terrible / de intentar ser”
“Con ellas empiezan las genealogías” y el transcurso del viaje en el que el yo poético como en el caso del narrador proustiano, se introduce en la dimensión del recuerdo, en la confrontación del dolor “Valparaíso, inicios 1974 oscuridad / ellos no saben con qué tropiezan” “cajas en cuyo fondo hay algo que ver / (vientres abiertos, tumbas profanadas)”.
La reconstitución al modo de instantáneas en el transcurso del trayecto pierde continuidad, los elementos retóricos de la fotografía y de las intervenciones visuales no reaparecen y quedan como simple pretexto; dejando paisajes sin tocar y acercándose de lo oscuro al día, en el rodar de una idea destinada a llegar a puerto. Un faro soluble en el tiempo del transcurrir entre dos embarcaderos se va la vida hacia un amparo elegido como estación y como fruto, haciendo el centro del viaje en aquello que estará a la espera. Un barco a la mar que de todos modos se detiene aquí y allá en puntos necesarios pero poco claros.
Para la estrategia de avanzar queme sus naves.
Edición del Gobierno Regional de Valparaíso (2002)
El viaje como conocimiento es, asomarse a las cosas abriendo una ventana en la dura corteza del mundo recibido, o incluso, salir hacia ellas, abriendo una puerta, para penetrarlas. Así, pues, el conocer es como un desplazamiento, un tránsito desde la esfera cotidiana o la fisonomía superficial de las cosas, hacia esas otras esferas o dimensiones más internas de lo que nos circunda. Es el caso de Las Muchachas de Biarritz, poemario que se construye como un mosaico de citas, una cartografía a partir del espacio del espacio: La Página.

Nancy Gewolb, proveniente del campo de las artes visuales, nos propone un recorrido paisajístico, no como cuadro de naturaleza, sino como cuadro de acontecimientos respecto de la historia -acompañado de un proceso de simbolización - y del territorio, a partir del objeto hallado: la fotografía de tres muchachas caminando por las calles de Biarritz (Barcelona 1925).
Teniendo en cuenta que la fotografía tiende a revelar cierta persistencia de la especie, el texto se nos presenta como una trama que va hilando diferentes sentidos, distintos recorridos “la vuelta más alta / precedida / por la más baja” hasta formar una tela de araña, la cual termina siendo un mapa que si lo miramos con cierta cercanía, nos cuesta descifrar, cómo del comienzo llegamos al final “los extremos incrustados / la cuerda cortada y después anudada / la espina sobre la letra”. Este tránsito recupera el álbum de familia fuertemente marcado por la presencia de la madre como autoridad, como refugio, como testigo, como animal, como un resto que permanece intacto a lo largo de todo el libro. Muerta o viva (da lo mismo), situada en una esfera fuera del tiempo, la abuela Raiza “judía errante / parca en palabras / sigue siendo / aunque vieja / y vencida capaz de arrastrar / su cruz”, la madre Naomí “rendida por el sueño / con miedo a envejecer / a transformarse / en mueble / o persona común / habla sin parar”, la hija Tamara “ella / como nadie / sabe causar sufrimiento.......el gozo total / y el maleficio terrible / de intentar ser”
“Con ellas empiezan las genealogías” y el transcurso del viaje en el que el yo poético como en el caso del narrador proustiano, se introduce en la dimensión del recuerdo, en la confrontación del dolor “Valparaíso, inicios 1974 oscuridad / ellos no saben con qué tropiezan” “cajas en cuyo fondo hay algo que ver / (vientres abiertos, tumbas profanadas)”.
La reconstitución al modo de instantáneas en el transcurso del trayecto pierde continuidad, los elementos retóricos de la fotografía y de las intervenciones visuales no reaparecen y quedan como simple pretexto; dejando paisajes sin tocar y acercándose de lo oscuro al día, en el rodar de una idea destinada a llegar a puerto. Un faro soluble en el tiempo del transcurrir entre dos embarcaderos se va la vida hacia un amparo elegido como estación y como fruto, haciendo el centro del viaje en aquello que estará a la espera. Un barco a la mar que de todos modos se detiene aquí y allá en puntos necesarios pero poco claros.
Para la estrategia de avanzar queme sus naves.
Priscila Oses
domingo, 20 de julio de 2008
viernes, 18 de julio de 2008
jueves, 17 de julio de 2008
IMPERDIBLE
Durante cinco días Valparaíso será la sede de un encuentro entre distintos actores sociales que podrán compartir ideas en un entorno rodeado por decenas de libros que hablan de los rumbos de nuestras sociedades.Presentaciones de libros, coloquios y una feria de editoriales independientes son las actividades que se realizarán en la primera Feria del Libro Social organizada por el Centro de Extensión del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Universidad Arcis y con el apoyo de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela.
La invitación es del 21 al 26 de julio, de 10:00 a 18:00 horas en el Hall Central del CNCA, donde se reunirán lectores, autores, vecinos, estudiantes, docentes, editores y libreros con la intención de encontrarse con la lectura, reflexionar e intercambiar ideas.Durante el evento se exhibirán y estarán a la venta libros de quince editoriales, entre ellas: Lom, Ril, Catalonia, Universidad Arcis, Le Monde Diplomatique y Fondo de Cultura Económica.Programación
Lunes 21-
10.00 hrs. Inauguración. Palabras Ministra CNCA, Palabras Embajadora de Rep. Bolivariana de Venezuela, Palabras Director Universidad Arcis Valparaíso, Conferencia Inaugural a cargo de Patricio Manns, Escuela de Danza Universidad Arcis Valparaíso, Cóctel.-
16:00 hrs. Ciclo de cine: "Nostalgia del Far West" (Jorge Teillier), 25 minutos y "Neruda: El Hombre y su obra", de Luis R. Vera, 49 minutos.-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Bar Pajarito, organizan José Miguel Camus y Rodrigo Gutiérrez.
-19:00 hrs. Presentación de Libro: La formación del imaginario político de Luis E. Recabarren, Autor: Jaime Massardo, Moderador: Pablo Aravena y Comentador: Patricio Quiroga
Martes 22.-
10:00 hrs. Feria del libro
-11:30hrs Coloquio: "Políticas Culturales como modelo de inclusión en la República Bolivariana de Venezuela". Presentación del Representante Diplomático de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela.
-16:00 hrs. Ciclo de cine: "La mudanza del poeta Adán Méndez", de Julio Carrasco, 8 minutos. "Desesperado, Furioso" (Armando Uribe), de Patricio Muñoz, 26 minutos. "Topología Del Pobre Topo "(Rodrigo Lira), de Hernán Dinamarca, 58 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Bar La Playa, organizan Mateo Saavedra y Darío Prieto.
-19:00 hrs. Presentación de Libro: Feminismos, identidades y diferencia(s). Autora: Nelly Richard, Comentadores: Víctor Silva, Marcela Prado y Sergio Fiedler.
Miércoles 23
-10:00 hrs. Apertura Feria del libro
-11:30 hrs. Coloquio: "Institucionalidad y márgenes en la producción local". Moderador: Jaime Villanueva. Panelistas: Eric Carvajal, Felipe Ugalde, Luis Retamales, Marcelo Novoa y Claudio Faúndez.
-16:00 hrs. Ciclo de cine: "Gonzalo Millán conversa con Casagrande", de Casagrande, 5 minutos. "La Tumba Abierta de Vicente Huidobro", de Rodrigo Moreno, 119 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo de alumnos y profesores ARCIS Valparaíso.
-19:00 hrs. Presentación del Libro: El Retorno de Fausto. Autor: Marcel Claude, Moderador: Carlos Zarricueta y Comentadores: Osvaldo Fernández y Claudio Lara.
Jueves 24
-10:00 hrs. Feria del libro-11:30 hrs. Coloquio: Cuerpo y Ciudad: "Diálogos entre la carne y la piedra". Moderador: Mario Sobarzo Panelistas: José Solís, Isabel Cassigoli y Paulina Varas (crac)
-16:00 hrs. Ciclo de cine: "Sueños en Mapudungún" (Leonel Lienlaf), de Raúl Cruz Gabe, 29 minutos. "Nicanor Parra 91", de Gloria Camiruaga y Lotty Ronselfeld, 41 minutos. "Señales de Ruta" (Juan Luis Martínez), de Tevo Díaz, 30 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Taller Buceo Táctico, organiza Luis Retamales.
-19:00 hrs. Presentación del Libro: Bandera Hueca, de Víctor Hugo Robles. Moderador: Felipe Leiva. Comentadores: Arturo Barrios y Michelle Clementi.
Viernes 25
-10:00 hrs. Feria del libro-11:30 hrs. Coloquio: "Ciudadanía, participación y Cultura" Libro CNCA y LOM. Moderador: Manuel Guerra. Panelistas: Rodrigo Araya, Loreto Bravo y Pedro Guell. -16:00 hrs.
-16:00 hrs Ciclo de cine: "La Tribu de las Palabras", de Rodrigo Sepúlveda, 120 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Casa Azul, organiza Jaime Villanueva y Patricio Bruna.
-19:00 hrs. Presentación del Libro: La Nueva Política en América Latina: continuidades y rupturas. Moderador: Fernando Fernández. Comentadores: Juan Carlos Gómez, Óscar Upegui y Leandro Peña.
Sábado 26
-10:00 hrs. Feria del libro
-11:30 hrs. Coloquio: "La Ciudad Letrada". Moderador: Cristian Rojas. Panelistas: Karina García, Carlos Ossandón y Álvaro Cuadra.
-13:30 hrs. CIERRE CÓCTEL FINAL
La invitación es del 21 al 26 de julio, de 10:00 a 18:00 horas en el Hall Central del CNCA, donde se reunirán lectores, autores, vecinos, estudiantes, docentes, editores y libreros con la intención de encontrarse con la lectura, reflexionar e intercambiar ideas.Durante el evento se exhibirán y estarán a la venta libros de quince editoriales, entre ellas: Lom, Ril, Catalonia, Universidad Arcis, Le Monde Diplomatique y Fondo de Cultura Económica.Programación
Lunes 21-
10.00 hrs. Inauguración. Palabras Ministra CNCA, Palabras Embajadora de Rep. Bolivariana de Venezuela, Palabras Director Universidad Arcis Valparaíso, Conferencia Inaugural a cargo de Patricio Manns, Escuela de Danza Universidad Arcis Valparaíso, Cóctel.-
16:00 hrs. Ciclo de cine: "Nostalgia del Far West" (Jorge Teillier), 25 minutos y "Neruda: El Hombre y su obra", de Luis R. Vera, 49 minutos.-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Bar Pajarito, organizan José Miguel Camus y Rodrigo Gutiérrez.
-19:00 hrs. Presentación de Libro: La formación del imaginario político de Luis E. Recabarren, Autor: Jaime Massardo, Moderador: Pablo Aravena y Comentador: Patricio Quiroga
Martes 22.-
10:00 hrs. Feria del libro
-11:30hrs Coloquio: "Políticas Culturales como modelo de inclusión en la República Bolivariana de Venezuela". Presentación del Representante Diplomático de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela.
-16:00 hrs. Ciclo de cine: "La mudanza del poeta Adán Méndez", de Julio Carrasco, 8 minutos. "Desesperado, Furioso" (Armando Uribe), de Patricio Muñoz, 26 minutos. "Topología Del Pobre Topo "(Rodrigo Lira), de Hernán Dinamarca, 58 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Bar La Playa, organizan Mateo Saavedra y Darío Prieto.
-19:00 hrs. Presentación de Libro: Feminismos, identidades y diferencia(s). Autora: Nelly Richard, Comentadores: Víctor Silva, Marcela Prado y Sergio Fiedler.
Miércoles 23
-10:00 hrs. Apertura Feria del libro
-11:30 hrs. Coloquio: "Institucionalidad y márgenes en la producción local". Moderador: Jaime Villanueva. Panelistas: Eric Carvajal, Felipe Ugalde, Luis Retamales, Marcelo Novoa y Claudio Faúndez.
-16:00 hrs. Ciclo de cine: "Gonzalo Millán conversa con Casagrande", de Casagrande, 5 minutos. "La Tumba Abierta de Vicente Huidobro", de Rodrigo Moreno, 119 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo de alumnos y profesores ARCIS Valparaíso.
-19:00 hrs. Presentación del Libro: El Retorno de Fausto. Autor: Marcel Claude, Moderador: Carlos Zarricueta y Comentadores: Osvaldo Fernández y Claudio Lara.
Jueves 24
-10:00 hrs. Feria del libro-11:30 hrs. Coloquio: Cuerpo y Ciudad: "Diálogos entre la carne y la piedra". Moderador: Mario Sobarzo Panelistas: José Solís, Isabel Cassigoli y Paulina Varas (crac)
-16:00 hrs. Ciclo de cine: "Sueños en Mapudungún" (Leonel Lienlaf), de Raúl Cruz Gabe, 29 minutos. "Nicanor Parra 91", de Gloria Camiruaga y Lotty Ronselfeld, 41 minutos. "Señales de Ruta" (Juan Luis Martínez), de Tevo Díaz, 30 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Taller Buceo Táctico, organiza Luis Retamales.
-19:00 hrs. Presentación del Libro: Bandera Hueca, de Víctor Hugo Robles. Moderador: Felipe Leiva. Comentadores: Arturo Barrios y Michelle Clementi.
Viernes 25
-10:00 hrs. Feria del libro-11:30 hrs. Coloquio: "Ciudadanía, participación y Cultura" Libro CNCA y LOM. Moderador: Manuel Guerra. Panelistas: Rodrigo Araya, Loreto Bravo y Pedro Guell. -16:00 hrs.
-16:00 hrs Ciclo de cine: "La Tribu de las Palabras", de Rodrigo Sepúlveda, 120 minutos.
-17:30 hrs. Ciclo de Lecturas Poéticas: Grupo Casa Azul, organiza Jaime Villanueva y Patricio Bruna.
-19:00 hrs. Presentación del Libro: La Nueva Política en América Latina: continuidades y rupturas. Moderador: Fernando Fernández. Comentadores: Juan Carlos Gómez, Óscar Upegui y Leandro Peña.
Sábado 26
-10:00 hrs. Feria del libro
-11:30 hrs. Coloquio: "La Ciudad Letrada". Moderador: Cristian Rojas. Panelistas: Karina García, Carlos Ossandón y Álvaro Cuadra.
-13:30 hrs. CIERRE CÓCTEL FINAL
jueves, 1 de mayo de 2008
Discurso de Juan Gelman, a propósito del Premio Cervantes.

(...) He celebrado hace dos años, con ocasión de la entrega del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, mi llegada a una España que no acepta las aventuras bélicas y que rompe clausuras sociales que hieren la intimidad de las personas. Hoy celebro nuevamente a una España empeñada en rescatar su memoria histórica, único camino para construir una conciencia cívica sólida que abra las puertas al futuro. Ya no vivimos en la Grecia del siglo V antes de Cristo en que los ciudadanos eran obligados a olvidar por decreto. Esa clase de olvido es imposible. Bien lo sabemos en nuestro Cono Sur.
Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso. Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad? La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.
Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. “¡Iba yo a pisotear esas leyes venerables, impuestas por los dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera el que fuera!”, exclama. Así habla de y con los familiares de desaparecidos bajo las dictaduras militares que devastaron nuestros países. Y los hombres no han logrado aún lo que Medea pedía: curar el infortunio con el canto.
Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en
particular.
Pero volviendo a algunos párrafos atrás: hay tanto que decir de Cervantes, de este hombre tan fuera del uso de los otros. De sus neologismos, por ejemplo. Salvo él, nadie vio a una persona caminar asnalmente. O llevar en la cabeza un baciyelmo. O bachillear. Don Quijote aprueba la creación de palabras nuevas, porque “esto es enriquecer la lengua, sobre quien tienen poder el vulgo y el uso”. Hace unos años ciertos poetas lanzaron una advertencia en tono casi legislativo: no hay que lastimar al lenguaje, como si éste fuera río coagulado, como si los pueblos no vinieran “lastimándolo” desde que empezaron a nombrar. Cuando Lope dice “siempre mañana y nunca mañanamos” agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma.
Esas invenciones laten en las entrañas de la lengua y traen balbuceos y brisas de la infancia como memoria de la palabra que de afuera vino, tocó al infante en su cuna y le abrió una herida que nunca ha de cerrar. Esas palabras nuevas, ¿no son acaso una victoria contra los límites del lenguaje? ¿Acaso el aire no nos sigue hablando? ¿Y el mar, la lluvia, no tienen muchas voces? ¿Cuántas palabras aún desconocidas guardan en sus silencios? Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía.
Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: “[…] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección”. Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir.
Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso. Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad? La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.
Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. “¡Iba yo a pisotear esas leyes venerables, impuestas por los dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera el que fuera!”, exclama. Así habla de y con los familiares de desaparecidos bajo las dictaduras militares que devastaron nuestros países. Y los hombres no han logrado aún lo que Medea pedía: curar el infortunio con el canto.
Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en
particular.Pero volviendo a algunos párrafos atrás: hay tanto que decir de Cervantes, de este hombre tan fuera del uso de los otros. De sus neologismos, por ejemplo. Salvo él, nadie vio a una persona caminar asnalmente. O llevar en la cabeza un baciyelmo. O bachillear. Don Quijote aprueba la creación de palabras nuevas, porque “esto es enriquecer la lengua, sobre quien tienen poder el vulgo y el uso”. Hace unos años ciertos poetas lanzaron una advertencia en tono casi legislativo: no hay que lastimar al lenguaje, como si éste fuera río coagulado, como si los pueblos no vinieran “lastimándolo” desde que empezaron a nombrar. Cuando Lope dice “siempre mañana y nunca mañanamos” agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma.
Esas invenciones laten en las entrañas de la lengua y traen balbuceos y brisas de la infancia como memoria de la palabra que de afuera vino, tocó al infante en su cuna y le abrió una herida que nunca ha de cerrar. Esas palabras nuevas, ¿no son acaso una victoria contra los límites del lenguaje? ¿Acaso el aire no nos sigue hablando? ¿Y el mar, la lluvia, no tienen muchas voces? ¿Cuántas palabras aún desconocidas guardan en sus silencios? Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía.
Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: “[…] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección”. Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir.
(fragmento)
martes, 22 de enero de 2008
Caminatas
Así caminaban el Padre y el Hijo
En los atardeceres de provincia.
Tenían mucho que decirse, pero nada que hablar
En esos atardeceres de provincia.
De la casa natal al cementerio
Donde yacían amigos y parientes
Era en las vacaciones del hijo
El Padre miraba sus buenas notas.
¿De qué hablaban? Me gustaría recordarlo.
Sólo me acuerdo de que los vi al anochecer
Entrando a un clandestino
Donde jugaban a la escoba y tomaban cerveza.
Hablaban sin palabras. Sus pasos eran sílabas
Que rimaban un afán de saberse ellos mismos.
El nunca dijo que lo admiraba
Y él nunca lo mostró con orgullo.
Pero estuvieron juntos todas esas vacaciones
Y yo acompañé sus lentos y solitarios pasos
Desde la casa del Lar hasta el cementerio
Y el ritual de cerveza en los clandestinos.
Nunca más los veré juntos. Estoy condenado a muerte
Y ellos al exilio. ¿Qué puedo hacer si no
decir que todas las tardes vi caminar a un
Padre con su Hijo?
Así caminaban el Padre y el Hijo
En los atardeceres de provincia.
Tenían mucho que decirse, pero nada que hablar
En esos atardeceres de provincia.
De la casa natal al cementerio
Donde yacían amigos y parientes
Era en las vacaciones del hijo
El Padre miraba sus buenas notas.
¿De qué hablaban? Me gustaría recordarlo.
Sólo me acuerdo de que los vi al anochecer
Entrando a un clandestino
Donde jugaban a la escoba y tomaban cerveza.
Hablaban sin palabras. Sus pasos eran sílabas
Que rimaban un afán de saberse ellos mismos.
El nunca dijo que lo admiraba
Y él nunca lo mostró con orgullo.
Pero estuvieron juntos todas esas vacaciones
Y yo acompañé sus lentos y solitarios pasos
Desde la casa del Lar hasta el cementerio
Y el ritual de cerveza en los clandestinos.
Nunca más los veré juntos. Estoy condenado a muerte
Y ellos al exilio. ¿Qué puedo hacer si no
decir que todas las tardes vi caminar a un
Padre con su Hijo?
(Jorge Teillier)
lunes, 21 de enero de 2008
LA HORMIGA
Un día las hormigas, pueblo progresista, inventan el vegetal artificial. Es una papilla fría y con sabor a hojalata. Pero al menos las releva de la necesidad de salir fuera de los hormigueros en procura de vegetales naturales. Así se salvan del fuego, del veneno, de las nubes insecticidas. Como el número de las hormigas es una cifra que tiende constantemente a crecer, al cabo de un tiempo hay tantas hormigas bajo tierra que es preciso ampliar los hormigueros. Las galerías se expanden, se entrecruzan, terminan por confundirse en un solo Gran Hormiguero bajo la dirección de una sola Gran Hormiga. Por las dudas, las salidas al exterior son tapiadas a cal y canto. Se suceden las generaciones. Como nunca han franqueado los límites del Gran Hormiguero, incurren en el error de lógica de indentificarlo con el Gran Universo. Pero cierta vez una hormiga se extravía por unos corredores en ruinas, distingue una luz lejana, unos destellos, se aproxima y descubre una boca de salida cuya clausura se ha desmoronado. Con el corazón palpitante, la hormiga sale a la superficie de la tierra. Ve una mañana. Ve un jardín. Ve tallos, hojas, yemas, brotes, pétalos, estambres, rocío. Ve una rosa amarilla. Todos sus instintos despiertan bruscamente. Se abalanza sobre las plantas y empieza a talar, a cortar y a comer. Se da un atracón. Después, relamiéndose, decide volver al Gran Hormiguero con la noticia. Busca a sus hermanas, trata de explicarles lo que ha visto, grita: "Arriba...luz...jardín...hojas...verde...flores..." Las demás hormigas no comprenden una sola palabra de aquel lenguaje delirante, creen que la hormiga ha enloquecido y la matan.
(Escrito por Pavel Vodnik un día antes de suicidarse. El texto de la fábula apareció en el número 12 de la revista Szpilki y le valió a su director, Jerzy Kott, una multa de cien znacks.)
sábado, 19 de enero de 2008
jueves, 17 de enero de 2008

Konstanza Scheihing studied photography in Arcos Institute year 2000. From the year 2003, at the she has been working with Matías Acuña, at the group artistachileno.Konstanza has exposed her paints in MAPA Gallery (2004), Center of Art Cecilia Palm (2004), Room El Farol (University of Valparaíso, 2006). In the year 2007, she was selected to participate in the contest of Young Art realized by the University of Valparaíso
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)








