domingo, 31 de agosto de 2008


Cuando pienso en escribir se me viene de manera inmediata la necesidad de un cuarto propio, el emplazamiento necesario para dialogar con el silencio, para escupir papeles, para darte vuelta la piel sin que nadie lo note y poder llorar calladita…ese dolor antiguo que guardo entre los libros…porque sé que no escapará de los versos de Alejandra, de la sombra de Dante, del polvo de Milton. Porque sé que entre cuatro paredes podemos atesorar la dicha de escribir a 4, a 6 a 9 manos.

Recuerdo una mañana, entraba el sol por las rejillas de la persiana, en el escritorio papeles, machas de tinta y una vieja máquina de escribir Olivetti de color celeste…Una Maravilla, mientras la vida de los otros transcurría con la trivialidad de todas la mañanas, con los gritos de todas las mañanas …yo intentaba que Brahms hiciera la diferencia, que las danzas húngaras me sacaran de la realidad de ellos , que bajara el tono de las voces…para que pudieran entrar en mi todos los cuchillos que me escribirían por dentro.

A veces tengo la sensación que los no lugares seguirán siendo mi residencia, necesito tiempo necesito encontrar el cuarto propio del que alguna vez habló Virginia, el mismo cuarto en donde hice desaparecer a toda mi familia.


Priscila Oses

jueves, 21 de agosto de 2008

Es extraño volver y no encontrar a nadie o que nadie te encuentre a ti ... la promesa...la revelación ... el centro de mesa -que era adornado por todos-, el florero barroco lleno de flores siemprevivas, como las que dejo de vez en cuando en el nicho de mi abuela.
A veces el tiempo destiñe los colores, las personas se desdibujan y estos medios nos permiten perdernos en la pantalla de una manera menos dolorosa.

domingo, 10 de agosto de 2008

Mientras comienza a escucharse el fragmento musical que retorna una y otra vez a lo largo de la trama, el adagieto de la 5ta. Sinfonía de Mahler, el músico Gustav von Aschenbach, en el instante postrero y definitivo de su existencia, a orillas del mar, estira la mano vanamente para intentar alcanzar lo que se ha constituído en el objeto de su deseo, el adolescente Tadzio; el maquillaje de su rostro con el que buscaba recuperar de una manera ilusoria y patética la juventud y la belleza que Tadzio le evoca, se ha ido deshaciendo para convertirse en una máscara horrenda y grotesca, una verdadera máscara mortuoria. Así, ante el gesto impotente del músico, Tadzio se va alejando mar adentro hacia la inmensidad sin límites, señalando con el brazo extendido un horizonte inaccesible; quizá su ademán indique que de ese mismo mar surgió, como Venus de la espuma marina, a modo de fugaz encarnación de un fundamento imposible de revelársenos, enigma de la belleza que hace vivir y crear pero que también arrastra a la muerte cuando no podemos evitar insistir en el vano intento de penetrar en su misterio.

sábado, 9 de agosto de 2008

LA VISIBILIDAD DE LA ESCRITURA



martes, 5 de agosto de 2008

A 30 AÑOS DE LA N.N.




Cinco serán las jornadas de análisis y reflexión crítica que articularán el Seminario “Juan Luis Martínez; a 30 años de la Nueva Novela” que llevarán adelante conjuntamente y a partir del 8 de agosto el Centro Cultural La Sebastiana de la Fundación Pablo Neruda y la Facultad de Arte de la Universidad de Playa Ancha. El objetivo, proponer un homenaje al destacado artista visual y poeta y a sus postulados estéticos.

Específicamente, el Seminario surge al celebrarse tres décadas de la publicación de la obra “La Nueva Novela”, considerada una pieza fundamental en la poesía vanguardista chilena. Al respecto, Memoria Chilena explica que “el lector asiste a un verdadero compendio de citas, reales y ficticias, que van construyendo el juego de espejos en que termina convirtiéndose el texto, articulado además con un cuidadoso diseño que integra el elemento gráfico y objetual como un elemento más del discurso lingüístico-literario del autor. Juego de espejos y confusiones que, como dice Cristóbal Johannon, vincula la obra de Martínez con la de Lewis Carroll, una de sus citas recurrentes: “en ambos (…) el lector se mueve a saltos por zonas impredecibles, a través de un caos bien administrado que oculta sus reglas volviéndolas una paradoja”.

Las actividades que forman parte del espacio artístico se inaugurarán el 8 de agosto, a las 12 horas, en La Sebastiana, con una exposición homenaje que presentará obras de Claudia Cataldo, Nancy Gewölb, Cecilia Vicuña, José Basso, Arturo Duclos, Mario “Paté” Ibarra, Michael Jones, Jorge Martínez, Juan Luis Martínez, Víctor Maturana, Carlos Montes de Oca, Ariel Pereira y Edwin Rojas.

El jueves 21 de agosto, en tanto, a las 19 horas, se exhibirá el documental de Tevo Díaz “Señales de ruta” para posteriormente dar paso a un diálogo íntimo y conversación sobre Juan Luis Martínez en el que expondrán Carmen Berenguer, Eliana Rodríguez, José Basso, Sergio Madrid, Marcelo Novoa y Raúl Zurita. El moderador será el académico Eduardo Correa.

El viernes 22 de agosto, a las 19 horas, se abordará “La obra de Juan Luis Martínez”, a cargo de: David Miralles, “La Nueva Novela”; Felipe Cussen, “La poesía chilena”; Sergio Madrid, “Poemas del otro”, y Hugo Rivera Scout, quien se referirá a la obra plástica. El moderador será el académico Marco Muñoz.

A las 19 horas del jueves 28 de agosto –y también en el espacio cultural La Sebastiana- se propondrá una jornada de impresiones de lectura respecto de la obra del vanguardista creador, donde participarán Elvira Hernández, Soledad Fariña, Matías Ayala, Daniel Hidalgo y Jorge Polanco. Modera esta actividad Sergio Muñoz.

El viernes 29 de agosto, a las 19 horas, se llevará adelante la mesa redonda denominada “Juan Luis Martínez; a 30 años de la Nueva Novela”, cuyos expositores centrales serán Carla Cordua, Eduardo Correa, Sergio Madrid, José de Nordenflycht y Jaime Valdivieso.

Man Ray

domingo, 3 de agosto de 2008

Como lágrimas en la lluvia

Tras haber leído el texto que, hace uno días, una amiga publicó en su blog ... tuve la sensación presente de esas viejas historias que fueron una gran herida, que desparramaron sangre, penas y plaquetas por toda la ciudad.

Un día, entre historias de hombres amados que murieron despedazándose en los acantilados, heridas que me seguían toda la jornada, noches limpias a fuerza de llantos...tuve la facultad de ver, a través de mis párpados y vi cómo un hombre golpeaba a su hijo,vi el cadáver de 300 ratas en un alcatarillado, vi por cinco segundos un hombre cayendo por el edificio más grande de la ciudad, vi todos los escupos en todas las veredas, miré a una mujer que pasaba frente a mi y vi que en su espalda cargaba cuatro muertos, vi a miles de pájaros muertos sobre sus nidos, un hombre que enterraba una semilla todos los días.

Sin embargo, "todos esos momentos se perderán, como lágrimas...en la lluvia" (Blade Runner)

¿Quién recuerda aquel pasaje de Rayuela?

"Vos sos como un testigo, sos el que va al museo y mira los cuadros. Quiero decir que los cuadros están ahí y vos en el museo, cerca y lejos al mismo tiempo. Yo soy un cuadro. Rocamadour es un cuadro. Etienne es un cuadro, esta pieza es un cuadro. Vos creés que estás en esta pieza pero no estás. Vos estás mirando la pieza, no estás en la pieza"

Cerca y lejos. Cerca y lejos fue como encontré a todos estos muertos a mi lado, los golpes desdendientes de un gran golpe, pude ver sus vidas en un solo cadáver.

La humanidad tiene tantas caras como tristezas pueden habitar un cuerpo.