jueves, 21 de agosto de 2008

Es extraño volver y no encontrar a nadie o que nadie te encuentre a ti ... la promesa...la revelación ... el centro de mesa -que era adornado por todos-, el florero barroco lleno de flores siemprevivas, como las que dejo de vez en cuando en el nicho de mi abuela.
A veces el tiempo destiñe los colores, las personas se desdibujan y estos medios nos permiten perdernos en la pantalla de una manera menos dolorosa.

1 comentario:

franco dijo...

Pero el desteñido queda como el signo de los colores. No hay desaparición, por lo mismo no hay posibilidad de olvido, sólo hay trabsformación.
El miedo al demonio blanco te acerca más a él, pero también evidencia que estás consciente de las consecuencias de su blancura. Hay bellezas que sólo son contemplables, participar de las bellezas contemplables es el fin de la contemplación y el inicio del vértigo. Es decidir estar sumido en la catarata,ahogarse con una bocanada descollante de cielo. No hagas daño, amiga, no te hagas daño, amiga. Tienes un planeta lleno de soles blancos a tu lado, no lo reemplaces ni lo oscurezcas con la visita transitoria de una luna menguante. Un abrazo tremendo, te quiero ene! chau!